La ciudad de Córdoba, en el estado de Veracruz otra vez estuvo envuelta la noche de ayer por a la violencia que dejó un saldo trágico. Se trata del empresario Ángel Terán Fuentes y su hijo, Daniel Terán, a los que asesinaron mientras jugaban pádel en una cancha local.
Los agresores, aún no identificados, atacaron a las víctimas de manera sorpresiva, dejando sus cuerpos sin vida sobre el terreno de juego. Este doble homicidio se suma a una creciente ola de violencia que resurge en la región, recordando los días más oscuros de inseguridad que marcaron a Veracruz en las últimas décadas.
La inseguridad y la violencia volvieron a Veracruz: asesinaron a un empresario y a su hijo
Ángel Terán Fuentes era un conocido empresario, propietario de un taller mecánico de prestigio en Córdoba. Daniel, su hijo, un joven estudiante que cursaba su carrera universitaria en Texas, Estados Unidos. El ataque, que ocurrió en un espacio destinado al deporte y la recreación, ha generado indignación entre los habitantes de la ciudad, quienes exigen respuestas y acciones contundentes por parte de las autoridades.

Hasta el momento, no se han revelado detalles sobre los posibles móviles del crimen ni la identidad de los responsables, pero el caso ya está bajo investigación.
Este incidente no es un hecho aislado en Veracruz, un estado que históricamente se convirtió en escenario de disputas entre grupos criminales y episodios de violencia extrema.
El asesinato de Maleno Pérez conmocionó a Veracruz
Recientemente, la entidad ha visto un repunte en actos violentos que han puesto en alerta a la población y a las organizaciones defensoras de derechos humanos. Un ejemplo reciente que conmocionó al país es el caso de Maleno Pérez Santes, un padre buscador que murió el pasado 11 de marzo en Poza Rica tras ser brutalmente golpeado por policías municipales.

Para contexto: Policías acusados de homicidio de padre buscador en Poza Rica
Detuvieron Pérez Santes, quien dedicó su vida a buscar a su hija desaparecida, el 10 de marzo y, según denuncias de su familia y colectivos como Familiares en Búsqueda de María Herrera, falleció a causa de las lesiones sufridas durante una presunta tortura policial. Su caso ha desatado protestas y un clamor de justicia bajo el lema #JusticiaParaMaleno, evidenciando la vulnerabilidad de los ciudadanos frente a la violencia institucional y la impunidad.
Veracruz, que en el pasado era uno de los lugares más peligrosos para periodistas y activistas, parece estar entrando nuevamente en una espiral de inseguridad. Los asesinatos de Ángel y Daniel Terán en Córdoba, junto con el caso de Maleno en Poza Rica, mantienen en alerta a la población.
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