El día de ayer tuve la idea de hablar de la narcopropaganda en México, sin pensar que se haría viral el contenido de Los Alegres del Barranco, la banda de narcocorridos que homenajeó a “El Mencho” el sábado pasado en Zapopan, Jalisco.
Aún sigo sin entender en qué cabeza cupo la idea de que se trataba de un gran evento tras los acontecimientos registrados en Teuchitlán.
Para conocer el contexto, te invito a leer: Los Alegres del Barranco homenajean a El Mencho tras Teuchitlán.
Mientras México llora a sus desaparecidos y se indigna por Teuchitlán, Los Alegres del Barranco promueven la narcocultura con “El Señor de los Gallos”, un corrido dedicado a El Mencho, líder del CJNG. pic.twitter.com/v9cCZtt42D
— apartadomex (@ApartadoMex) March 30, 2025
Tampoco entiendo cómo fue posible que la UDG y los administrativos del Auditorio Telmex no anticiparan que un grupo que canta un narcocorrido denominado “El Dueño del Palenque”, no iba a cantar sus éxitos. Ese corrido inicia con algo así:
“Soy el dueño del Palenque, cuatro letras van al frente…”, haciendo alusión al CJNG.
¿O qué pensaban? ¿Que eso de las cuatro letras es por la canción PUTO de Molotov? ¡Por favor!
Está claro que a los administradores y dueños de recintos masivos lo único que les interesa es cubrir la mayor cantidad de fechas disponibles al año y así, maximizar sus utilidades. Sin que eso los convierta en promotores de la narcopropaganda en México.
Y así, se hizo un escándalo tal, que los señores integrantes del grupo, Los Alegres del Barranco, deben tener ganas de meterse en un barranco, aunque ya no tan alegres, pues Estados Unidos les revocó la VISA y ahora los integrantes del grupo y su productor deberán presentarse a declarar ante la Fiscalía de Jalisco.
¿Seguirán pronto los pasos de Gerardo Ortíz en Estados Unidos? Seguramente.
Te recomiendo leer: Gerardo Ortíz y otros famosos vinculados con crimen organizado.
Pero más allá del escándalo del fin de semana, la pregunta del millón es, ¿por qué Spotify, YouTube y demás plataformas no reciben requerimientos de parte de las autoridades mexicanas y del gobierno federal para suspender la reproducción de este tipo de canciones?
¿Es que el crimen organizado puede promover impúnemente a sus cantantes y trovadores a través de las plataformas, así como desaparece y mata gente?
Pues, parece que sí.
Basta con ver la cantidad de reproducciones que acumulan tan solo en Spotify como para entender hasta dónde ha permeado la narcopropaganda en México.
“Cuatro letras tiene el cartel de donde soy
Grupo Élite para el combate
Como “El Doble R”, así conocido soy
Y esas letras son mi clave”
Así inicia esta canción, “El Doble R”, que suma más de 103 millones de reproducciones.
¡Claro! ¿Cómo se podían imaginar en la UDG, en el Auditorio Telmex y en el Ayuntamiento de Zapopan cuando extendieron los permisos, que Los Alegres del Barranco, con un nombre tan tierno, iban a homenajear al Mencho?
¿En verdad vamos a seguir haciéndonos los que no vemos y no oímos?
¿Hasta cuándo las y los legisladores federales y/o el Gobierno Federal se van a poner a trabajar para exigir a las plataformas digitales que este contenido se elimine?
¿Cuándo van a dejar de abrirle las puertas de foros, ferias y palenques a estos grupos?
¿Vamos a seguir negando que esta es la narcorpopaganda en México y que está solapada por los gobiernos de los tres niveles?
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